jueves, 7 de agosto de 2014

Sobre Tres veces Berlín.

Por:  Carolina Uribe Cepeda
Universidad: U.P.B
Curso:  Ciudad y Estética
Fecha:  Agosto 7 - 2014


Como decía Borges: los lugares empiezan a existir cuando están poetizados, cansados o modelados, antes no.1 

LAS CIUDAD ES CONTINUA.


 Al leer tres veces Berlín, es inevitable que la mente viaje entre líneas, a las ciudades invisibles de Italo Calvino, pues al empezar a leer las descripciones, Berlín nos muestra cómo las ciudades son un conjunto de muchas cosas: memorias, deseos, signos de un lenguaje; son lugares de trueque [ … ] pero estos trueques no lo son sólo de mercancías, son también trueques de palabras, de deseos, de recuerdos.2 

Memo nos muestra la trama que se teje a través de la gente, del lenguaje, de los avisos, de las ventas de panes, de los vientos, de la lluvia, de los olores, del café y demás detalles, en una urdimbre configurada por un historia de culpa, que hoy lleva a que la ciudad se rehaga a si misma cada día, desde el reconocimiento de si, no como sitio culpable, sino de aceptación de la responsabilidad y, por extensión, de la reparación. Culpables hay muchos en el mundo, pero responsables muy pocos. La responsabilidad exige verse a sí mismo y encontrarse con que todavía hay dignidad.3

Lo que vió, lo que entendió y lo que leyó, tres etapas que en el escrito están separadas, pero que en la experiencia del viajero se hacen en simultáneo. Así como el escritor desglosa en palabras para mostrar sus hallazgos, la ciudad se va revelando de a pocos, entre tiempos, entre colores, entre caras, el que viaja desprevenido puede encontrarse más con la ciudad, la ciudad que discurre en la cotidianidad y no con la que se pinta en las guías turísticas, no con la que se muestra en museos … aquí una gran diferencia entre viajero y turista, el viajero toca la ciudad, el turista sólo la mira; Para hacerse de una ciudad hay que recordar aquel refrán que dice “a donde fueres, haz lo que vieres”.

Tras leer a Berlín por medio de las palabras de este viajero particular ( memo ), el lector se hace también caminante de sus calles, se hace espectador de los transeúntes, se toma varios cafés, se monta en el metro, cruza barrios, escucha varios idiomas, incluso baila el vals y huele el amoníaco; Esta ciudad puede ser Zaira, una ciudad invisible de Italo Calvino de la cual se podría decir de cuantos peldaños son sus calles en escalera, de qué tipo son los arcos de sus soportales, qué chapas de Zinc cubren los techos; pero sería como decir nada. No está hecha de esto la ciudad, sino de relaciones entre las medidas de su espacio [ de su gente ] y los acontecimientos de su pasado.4 La ciudad que se hace entre ires y venires, que se deconstruye y se reconstruye, un producto inacabado que se hace desde la gente y para la gente, una ciudad que palpita, Berlín, una ciudad continua.

 
1. Saldarriaga Manuela , Memo Ánjel, un escritor judío entre nosotros, entrevista EL TIEMPO, 14 de Mayo 2014.

2. Calvino Italo, Las Ciudades Invisibles, Ediciones Siruela, 8ª edición, 2002.

3. Ánjel José Guillermo, Tres Veces Berlín ( una ponencia sobre lecturas y deslecturas), Vol. 14 No. 33, Julio - Diciembre 2006.

4. Calvino Italo, Las Ciudades Invisibles, Ediciones Siruela, 8ª edición, 2002.

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